El zen jazz de Juan José Gurrola


Manuel Rocha Iturbide

 


En 1998 conocí personalmente a Juan José Gurrola en Banff, Canadá, durante una residencia artística en la que coincidimos. Nos hicimos buenos amigos, improvisamos en el sintetizador de mi estudio, me invitó a participar en un performance que realizó, y en fin, la pasamos muy bien. Juan José me recordó a mi padre que recién había fallecido (ambos nacieron en el mismo año: 1936), y que de hecho lo conocía, aunque Gurrola no se acordaba de él.
Juan José me platicó que había grabado un LP en los setenta, dato al cual no hice mucho caso. Yo conocía su trayectoria de director de teatro, pintor, improvisador en el órgano, pero sólo le daba verdadera importancia a sus creaciones de carácter teatral, entre ellas, una que mostró en Banff: un corto genial de carácter conceptual realizado en Documenta Kassel en los setenta con Arnaldo Cohen y Gelsen Gas, en el que buscaban desesperadamente la esencia del arte.
Años después (2004), realizando una investigación acerca de la historia del arte sonoro en México para grabar un CD (ver el otro texto publicado en este mismo número), encontré varios artículos en los que se hablaba de Gurrola y Alejandro Jodorowsky como los pioneros del performance en México, allá en los años sesenta, y descubrí que varias de esas acciones fueron de carácter sonoro. Sin embargo, el poco tiempo que tuve para realizar la investigación impidieron que entrevistara a Gurrola o a Jodorowsky, que además se encontraba en París. Dos años después, sin embargo, el destino fue benévolo conmigo pues me encontré con el librito del “Teatro Pánico” de Jodorowsky en una librería de viejo, y allí encontré diversas referencias a acciones de carácter sonoro. Por otro lado, mientras cenaba en casa de un amigo, el destino siguió haciéndome guiños: de pronto mi anfitrión me dijo que tenía el LP que Gurrola había grabado, de modo que le pedí que me lo prestara para digitalizarlo. Después me enteré que Juan José no tenía el LP y le llamé por teléfono para hacer una cita y regalarle una copia en CD, y también para aprovechar y hacerle una entrevista informal acerca del misterio de ese disco: de por qué no lo tenía, cuántas copias se habían hecho, por qué nadie lo conocía, etc., así como para interrogarlo acerca de otras posibles acciones sonoras que hubiera realizado en las décadas de los sesenta y setenta.
Debo decir que al escuchar el LP de Gurrola, cuyo título parece ser: En busca del silencio / escorpión en ascendente, me llevé una gran sorpresa, ya que descubrí una música experimental muy libre, una especie de free jazz bastante avanzado, que se mezclaba con algo de pop con orígenes desconocidos. En fin, escuché algo que nunca había escuchado, o tal vez fue la emoción de descubrir los gérmenes de la primera música experimental mexicana generada fuera del ambiente musical académico… En el LP tocan varios amigos de Gurrola, y me quedé con la duda de quiénes serían, si eran músicos profesionales o no, etc. Sólo conocía el nombre de Víctor Fosado, el padre de las gemelas, personaje también ecléctico, joyero y músico autodidacta que tocaba instrumentos prehispánicos y que sale en la película El Topo de Jodorowsky, para más datos en la escena de los conejos.
A continuación transcribo la plática que tuvimos con Juan José Gurrola en el restaurante Catalán debajo de su casa en donde estuvimos él, su esposa Rosa, mi madre Graciela Iturbide, mi esposa Valeria Florescano y mi amiga francesa, Sybile, recién desembarcada, y yo. Después de la cena subimos a casa de Juan José, y él me llevó a su estudio y pusimos el disco. Fue increíble las emociones que sintió al escuchar, después de tantos años, lo que había hecho, y cómo entusiasmado me decía:
—¿Habías escuchado alguna vez algo así? ¡Puta madre… qué belleza! ¡Destruimos el tiempo…!
Al final, Juan José me contó que a partir de 1999, después de nuestro encuentro en Banff, se compró un sintetizador Yamaha con el que ha realizado improvisaciones, y comenzó a buscar casetes en unos cajoncitos hasta que encontró uno con la fecha de 1999 que me regaló. Se trataba de improvisaciones originales… gran consuelo, pues el LP —que considero muchísimo más sofisticado— tendré que devolvérselo a su dueño. Por lo menos lo he rescatado y ya está en la galería sonora de mi sitio de internet www.artesonoro.net en donde el público de todo el planeta podrá escucharlo y apreciarlo.
Cena del 20 de julio de 2006 en el restaurante Catalán de la calle de Sonora, enfrente del Parque México

Cena del 20 de julio de 2006 en el restaurante Catalán de la calle de Sonora, enfrente del Parque México.


Manuel Rocha Iturbide: Mira Juan José, digitalicé tu LP y te lo vengo a regalar, aquí te imprimí la portada y la contraportada. La portada es de Arnaldo Cohen ¿no?
Juan José Gurrola: Es de Aragonés… Aragonés, Arnaldo Cohen y Gelsen Gas. Pero con el disco original ¿qué hiciste?, hay que hacer negocio… ¡cómpralo!
MRI: Pues ya le dije a este cuate que me lo prestó que te lo regale o que tú se lo compras, que no la amuele.
JJG: Sí, porque hay una asociación pro-Aragonés, que está juntando chingaderas de Aragonés.
MRI: ¿Pero cómo es posible que hayas perdido tu propio disco? No entiendo.
JJG: Mira, he tirado mi vida… y luego, ¿sabes qué es padre en la vida? Tiras tu vida y luego la recobras, de una manera rara. La vida se te vuelve a aparecer… Pero si tú, cómo decirlo, si te montas en tu caballito y dices, soy soy soy soy soy soy soy… prrrr, tira todo, tira todo y después, con el tiempo, el tiempo te hace el milagro de que túuu, Manoeeel, ¿no? ¿Manoeeel?… me regales esta cosa tan maravillosa, ¡y hayas apreciado lo que nuunnca nadie entendió cuando lo hice!
MRI: ¿No te acuerdas en qué año lo grabaste?
JJG: Sí, hombre, setenta y uno, setenta y uno o setenta y dos.
MRI: ¿Y quiénes son los que tocan contigo? Yo sé quien fue Víctor Fosado (murió recientemente), porque es el papá de las gemelas, Paulina y Malinali Fosado, que son amigas mías.
JJG: ¿Quieres fotos de ellas encueradas?… (Risas). No, no están encueradas pero ahí están. ¡Y además son mis ahijadas!
MRI: Víctor fue el precursor del uso de instrumentos prehispánicos ¿no? Dice Jorge Reyes que incluso Antonio Zepeda fue su alumno.
JJG: No, te tengo que contar la historia de todo esto... Este disco tiene una historia… tiene una historia. Yo me estaba separando de Pixie… (A Graciela) ¿Te acuerdas de Pixie, no?
Graciela Iturbide: ¡Ah sí, cómo no!, con ella fue que te vi en Europa.
JJG: Entonces Pixie hizo un show que se llamaba 2 + 8 en pop , y había un sujeto que llegó con su guitarra, y yo empecé… ¡plink!, y empecé a toku tin kun, y ahí me dijo: a ver, sigue… kon kin kun ton….pink, ¡cabrón, era un guitarrista de primera! Me preguntó que por qué no iba a tocar con él a Las musas. ¿No sabes qué es Las musas?
MRI: No.
JJG: Las musas era Víctor Fosado, un, un como bar en la calle de López. Pero lo peor fue que un día, pedísimo… bueno, pedisísiiimo no (risas generales), era para exagerar, para poner un dramatiiisssmo televisivo a la chingadera, en el Seps había un órgano… era de esos órganos que tin pin pin pin pin pin kan kan, ¿no? Y yo, a la chingaaada: ¡toooundo naka toushh ahhr troaaaa! Y aparece… Velásquez, ¡Velásquez! Debe estar aquí…
MRI: Es uno de los músicos de tu LP.
JJG: A ver, ¿cómo dice? ¡Velásquez!, ¡piano!
MRI: Sí, ¿Velásquez?… es…Mauricio Vel…Vásquez!
JJG: Mauricio Velásquez.
MRI: ¡Mauricio Vásquez!
JJG: Ya murió…
MRI: Mauricio Vásquez, dice V á s q u e z.
JJG: ¿Mauricio?
MRI: Vásquez.
JJG: Mauricio Velásquez me dijo: a ver güey… ¡Éntrale!… Entonces él agarró un lado y yo agarré el otro, y nos empezamos a… madrear en el órgano, ¡a madrear! ¿A ver qué traes, cabrón?, y él te toca a Chopin, te toca a… Shostakovich, te toca a… esteee …Elgarrr?… Te toca todo, porque además su mujer era cantante de ópera.
MRI: ¿Pero él no era jazzista?
JJG: Era… era… pianista de bar, ¡carajo!
MRI: ¿Pianista de bar?
JJG: Como quien dice, él me acompañó un día a cantar…
GI: Mira, ella es Sybile, es Rosa, la esposa de Gurrola, hola Rosa!.
JJG: El me acompañó un día a cantar… (Cantando) Hei theeen…. you woodest stars in your eyesss… you never know ge goovan…you use to be so wise!… Y cantábamos en bares!… Él tocaba y yo cantaba. Yo, Frank Sinitrin… (risas de todos), ¡que es lo que quiero hacer en mi vida!
MRI: No hombre, ¡pero cantas muy bien!. Eres como el Arnaldo Cohen mexicano… ¡No no, perdón! Como el Leonard Cohen mexicano.
JJG: ¿Cuál es ese?
MRI: Un cantante canadiense. Si quieres luego te paso uno de sus discos.
JJG: All right… entons nos juntamos, tenía otro amigo que trabajaba en publicidad con él, que hacía yo jingles… ¡e hice uno de los mejores jingles en el muuundo!
Valeria Florescano: ¿Cuál era?
JJG: “Mac clic, mac clic… la pluma que hace… clic” (Risa de Gurrola) No no no, pero hice otras cosas… Entonces me puse a grabar…
Rosa Gurrola: (interrumpiendo) Con el cual, por cierto, ganó un premio de publicidad porque fue lo que más se vendió… eso entre paréntesis.
JJG: …y lo que escuchaste (refiriéndose al LP), se hizo en una grabación, ¡mientras mi novia se cogía al técnico!
RG: ¿Quién era? ¿Diana Mariscal?
JJG: Diana Mariscal.
RG: ¿A quién se cogía?
JJG: Al téecnicooo. (Risas de todos).
MRI: ¡Al ingeniero! Ahí estaban haciendo un comercial, y en un brake...
JJG: ¡En un brake!… ¡Ta ri, ra ra! …Y entonces entraba la flauta triple, la corneta.
MRI: ¿Y quién era Eduardo Guzmán, el que tocaba la trompeta?
JJG: ¡Eduardo Guzmán era cuate mío desde niño! Y su gran pasión fue tocar la corneta. La tocaba bien.
RG: No no no… no es corneta.
JJG: ¡No era trompeta! ¡Era c o r n e t a!
MRI: Aquí dice que tocaba la trompeta y el cornetín.
JJG: ¡Cornetín!… ¡Ti ri ri ri ri ri!… De ahí nos metimos a grabar. Y entonces, y entons, y entonces, y entonss… ¡se grabó ese disco!
MRI: Y también estaba Roberto Bustamante que tocaba la guitarra eléctrica. ¿Quién era él?
JJG: Ahá, Roberto Bustamante… todos, todos están.
MRI: ¿Era tu amigo?
JJG: Era un flaco que le metía muy bien… Sorpresivo, ¿me entiendes? Eso es muy bonito, que es sorpresivo, porque, a ver… a ver ¿cómo va? Y el que dominaba era Mauricio Vásquez, porque se sabía el pianazo. ¡Era un chingón, te tocaba lo que quisieras!
MRI: Juan José, ¿nunca has oído a Sun Ra, un jazzista gringo de color que ya murió? Muy loco.
JJG: Oye, ¿pero tú no sientes dentro del todo una especie de misterio raro?
MRI: Totalmente, por eso tu música me recuerda a Sun Ra.
JJG: Bueno, ¿y cómo pasó? De pronto te pusieron el disco, ¿y ya? ¿Lo tienes? ¡Dime que lo tienes!
MRI: Sí, pero se lo tengo que regresar al cuate que me lo prestó.
JJG: No, no, dale mil pesos y que chiiinge a su madre (risas). Es que ahorita me están buscando a mí porque tengo datos de Aragonés y hay una organización… ¿Sabes quién es Aragonés?
MRI: No.
JJG: Es un arquitecto que hace caricaturas, y un día llegó a MAD en Nueva York y le dijeron: mire maestrito, es usted un chingón, pero vea, vea, ya está lleno. Y entonces comenzó a pintar en los márgenes de MAD y de ahí en adelante… Entonces están buscando cosas de él, pues como ya estamos viejitos… (A Graciela) ¡Te van a comprar tus fotitos que tomaste de niña!
MRI: Pues mira, voy a hacer lo posible para conseguírtelo.
JJG: No, no, no. No hagas lo posible… ¡róbatelo, róbatelo! Yo lo vendo, lo vendo mira, en 5000 pesos. Es más, te llevas…en 7500 pesos.
MRI: ¿Pero para qué lo vas a vender en 7500? Mejor te lo quedas…
JJG: Porque están buscando cosas y ¡pagan por el original!. Ay, explícale a tu hijito, ¡como que no entiende!
MRI: Si entiendo, pero….
JJG: ¡Róoobatelo! Yo le regalo un cuadro, o una amiguita… ¡Pero báaajaselo! Luego le platicas… Le regalamos un cuadro, o un dibujo, y le dices: bueno, ya lo vendí. Es que éste es un noble (señalándome); ¿pero, por qué, eh? ¡Ay, no!, ¡siendo un hijo tuyo no puede ser tan noble! (risas generales).
MRI: Oye, Juan José, ¿como está eso que leí en un artículo que asegura que tú y Alejandro Jodorowsky hicieron una acción en Bogotá Colombia en la que cada uno caminaba de un lado de la calle vestidos de monjes. ¿Es cierto o se lo inventaron?
JJG: Ah, un performance que hicimos yo y Jodorowsky.
MRI: Dice que iban cantando salmos en la calle… ¿Es cierto o no?
JJG: ¡Y es que no sabes lo que es la religión en Colombia! Bueno, el dominio de la Iglesia en Colombia era fuertísimo, no lo soportábamos. Y no sé, de pronto se nos ocurrió: bueno, vamos a vestirnos de monjes, all right? Y caminamos por la séptima, ¿conoces Bogota? La séptima, ¿sabes cuál es la séptima? La calle más importante, que va a dar al hotel Tequendama. Entonces dijimos, all right. No se por qué tú caminas de este lado de la calle y yo del otro. Bueno, a las tres cuadras ¡había gente siguiéndonos! Porque lo hicimos bien, ¿no?
MRI: Pero, cantaban también salmos o nada más caminaban.
JJG: Nada más caminábamos.
MRI: Ah, lo de los salmos se lo inventaron en el artículo.
JJG: Irrumpíamos… rompíamos el orden con una cosa tan hermosa, nada más caminando… esos se llaman performances.
MRI: Pero entonces relacionado con el sonido, ¿qué más hiciste en los sesenta y setenta?
JJG: Ahá, no no no, bueno, sí, tocamos, tocamos en Bellas Artes, en la sala M Ponce. Tocamos en la Alameda, y luego tocamos en, aunque no lo creas, en el Champagne a go gouu. ¿Tú no sabes qué es el Champagne a go go?
MRI: No, no lo conocí.
JJG: Puta madre… (pegando en la mesa; risas)… uuta madre.
MRI: Yo nada más sé que mi papá, que es de tu generación y que ya murió, Manuel Rocha Díaz, arquitecto, que él iba al Perro Andaluz de la Zona Rosa y te veía tocar el órgano, que se reunían todos los locos de la época, Juan Ibáñez, Jodorowsky…
JJG: Entonces tocábamos en el Champagne a go go, que estaba en la calle de Juárez, ¿no? Y además baliaban, bailaban Ofelia Medina, Marta Verduzco, y mi esposita chula que se llamaba… Esteeee, ¿cómo se llamaba?.
MRI: ¿Pixie?
JJG: No no, una, una… no hombre... Diana… bueno...
GI: ¿Mariscal?
JJG: ¡Diana Mariscal! ¡Ay, tú sí te acuerdas, ya me tienes jodido. ¡Tienes mi historia! (Risas.) Y tocábamos, tocábamos con otros cabrones. Además me sentí músico, ¿sabes por qué? Porque te daban de comer en peroles… Te daban de comer como perro… como de ejército… Y ahí tocamos, y tocamos en Bellas Artes y tocamos en la… pero hay muchísimos datos.
MRI: ¿Y lo de Jazz Palabra, que presentaste en Poesía en voz alta, en la Casa del Lago? ¿Tuvo algo que ver con improvisación con la voz? ¿No tenía que ver con la poesía sonora?
JJG: No, no tenía que nada que ver. (Al bar tender): Oye, o me das otra cava, o te acabo… No, Jazz palabra más bien fue… una combinación de los folklóricos.
MRI: ¡Los folkloristas!
JJG: No habías nacido... Luego Jodorowsky, como yo tocaba, él también hizo su grupo, pero… (lanza una trompetilla).
MRI: ¿Jodorowsky creó un grupo?
JJG: Después de que yo lo hiciera, él dijo, yo también… pero no salió… (risas). Sin embargo estaban los folkloristas; estaba... ¿como se llama el que se cree brasileño?
MRI: ¿Uno que se cree brasileño? ¡Ah...! ¿Nacho Méndez?
JJG: El estúpido ese que no sabe ni cantar.
MRI: ¿Que cantaba bossa nova, no?
JJG: Ah, sí, (cantando bossa nova): Cu-che mon… cusheca shukuku mok… kushu muco? Que shu mucos y mocos y moco? Mal dicho ¿me entiendes? Pero a las pendejas mexicanas les parecía ¡Ayyy Papiiito! ¡Pero nunca la hizo!, ¡nunca en su vida!
MRI: Bueno, pero era buen jinglero ¿no? Hizo el de (cantando): Estaban los tomatitos, muy contentitos, cuando llego el verdugo, a hacerlos jugo… ¿Te acuerdas?
JJG: Deberías de hacer una distorsión… digital ¿no? (Con la voz) estaaaabaaannnnn los tomatiiiitooooss, ba ba ba ba ba ba… ¿no? (Risas).
MRI: Juan José, yo te propongo que a partir de las pistas de tu LP, hagamos un disco: le voy a dar esas pistas a varios compositores de música electrónica para que hagan unos remixes.
JJG: A mí me gustaría… ¿te acuerdas cuando estábamos en Banff? Plin, plin plin plin (como tocando el piano)… Agarraste la onda, bellísimamente ¿no? Y sacamos como diez minutos de música.
MRI: Cuando yo estaba componiendo en Banff, Juan José también estaba en una residencia, y el vino a visitarme al estudio, y nos pusimos a improvisar, y luego me invitó a actuar con él en un performance. Hizo un guión… y como soy un actor frustrado, finalmente me pude realizar. Era una lección de inglés medio reaccionaria que encontró en un caset grabada, una ironía de Gurrola, una crítica, salimos con unas bolsas de papel en la cabeza, estuvo súper loco.
JJG: Estuvimos a toda madre, sin dinero, con solo dos spots, y nos salió rebien, nos aplaudieron, y tengo la grabación, ¡tengo la grabación!
MRI: Me tienes que dar una copia.